Ken
Nordine es conocido en los Estados Unidos por ser una de las voces más
persuasivas de la publicidad desde mediados del siglo XX.
A
mediados de los 60, The Filler Paint Company llamó a Nordine para que realizara
10 spots de radio dedicados a la gama de pinturas ofrecidas por la marca. “había que darle personalidad a 10 colores, y había que
hacerlo de manera ocurrente”.
En su entrega para la Fuller Paint Company, Ken Nordine logró 10 jingles tan
populares, que incluso el público llamaba a las estaciones de radio pidiendo
que repitieran los comerciales. El del color amarillo era particularmente
querido, por sus alusiones a losaffaires con el azul, y la codependencia
que el verde tenía hacia la unión de estos dos colores primarios. Pero la
campaña radiofónica llegó a su fin: no conforme con lo efímero de su creación,
el locutor convocó al jazzista Dick Campbell para meterse al estudio, donde
concibieron un total de 34 canciones. Éstas fueron reunidas en el álbum Colors, editado
por Philips en 1967 (y reeditado por el sello Asphodel en 1995, durante el revival de
la música cocktail-lounge).
La sensación de escuchar Colors siempre será la
de un hallazgo, un tesoro que no tiene par en el mundo fonográfico: como si
fuese un teatro para los oídos, la voz de Nordine aparece misteriosa y
sonriente, para generar escenarios oníricos a partir de cada color.
En menos de 90 segundos logra generar una minioda, una viñeta
(finalmente, un copy publicitario) para cada tono del espectro
cromático: como si Dr. Seuss susurrara escenarios de Edgar Allan Poe, donde los
colores se encuentran atrapados en conflictos kafkianos, prisioneros de las
patologías provocadas por el color de su personalidad. Algunas canciones son
ligeras y risueñas, otras contienen pasajes oscuros y paranoicos: pero todas,
en conjunto, conjuran un poder de fascinación, como ocurre en un jardín de niños en que cada color devela su magia,
su personaje, su lugar y función en el universo: su karma .
En el mundo de Ken Nordine, hay colores que la tienen fácil, como
el alegre y matutino naranja. El azul, por supuesto, no tiene otra más que ser
triste como el blues. Y el verde que puede estar verde de envidia,
o vívido y vibrante como el mundo vegetal.
Los momentos más surreales del álbum vienen cuando Nordine se
enfrenta a colores más caprichosos: el aceituna, que es el color de
la burguesía. El sexy carmesí, intenso como una bailarina a-go-gó. El marrón,
que rima bien con todo; o el lavanda, que es uno de los colores más perfumados.
El conflicto llega con los colores mediocres: el gris y el beige.
Los radicales: el negro y el blanco. O el más convertido de todos: el color carne…
Aquí Nordine, imbuido en los conflictos raciales de los 60, cuestiona: ¿Cuál es el color carne? ¿Cuál es el
color debido para la piel? Y concluye que el
color correcto para la piel, es el color que es: blanco, negro, café o
amarillo. No se deben de establecer similitudes en las diferencias. Pero
definitivamente, el color carne siempre será un causante de problemas…
Los vídeos son , también, de “artistas” , que hemos encontrados en Youtube, fantásticos ...¿verdad?

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