viernes, 16 de agosto de 2013

Los Colores de Ken Nordine.


 Ken Nordine es conocido en los Estados Unidos por ser una de las voces más persuasivas de la publicidad desde mediados del siglo XX.

A mediados de los 60, The Filler Paint Company llamó a Nordine para que realizara 10 spots de radio dedicados a la gama de pinturas ofrecidas por la marca. “había que darle personalidad a 10 colores, y había que hacerlo de manera ocurrente”.

En su entrega para la Fuller Paint Company, Ken Nordine logró 10 jingles tan populares, que incluso el público llamaba a las estaciones de radio pidiendo que repitieran los comerciales. El del color amarillo era particularmente querido, por sus alusiones a losaffaires con el azul, y la codependencia que el verde tenía hacia la unión de estos dos colores primarios. Pero la campaña radiofónica llegó a su fin: no conforme con lo efímero de su creación, el locutor convocó al jazzista Dick Campbell para meterse al estudio, donde concibieron un total de 34 canciones. Éstas fueron reunidas en el álbum Colors, editado por Philips en 1967 (y reeditado por el sello Asphodel en 1995, durante el revival de la música cocktail-lounge).

La sensación de escuchar Colors siempre será la de un hallazgo, un tesoro que no tiene par en el mundo fonográfico: como si fuese un teatro para los oídos, la voz de Nordine aparece misteriosa y sonriente, para generar escenarios oníricos a partir de cada color.

En menos de 90 segundos logra generar una minioda, una viñeta (finalmente, un copy publicitario) para cada tono del espectro cromático: como si Dr. Seuss susurrara escenarios de Edgar Allan Poe, donde los colores se encuentran atrapados en conflictos kafkianos, prisioneros de las patologías provocadas por el color de su personalidad. Algunas canciones son ligeras y risueñas, otras contienen pasajes oscuros y paranoicos: pero todas, en conjunto, conjuran un poder de fascinación, como ocurre en un  jardín de niños en que cada color devela su magia, su personaje, su lugar y función en el universo: su karma .

En el mundo de Ken Nordine, hay colores que la tienen fácil, como el alegre y matutino naranja. El azul, por supuesto, no tiene otra más que ser triste como el blues. Y el verde que puede estar verde de envidia, o vívido y vibrante como el mundo vegetal.


 


Los momentos más surreales del álbum vienen cuando Nordine se enfrenta a colores más caprichosos: el aceituna, que es el color de la burguesía. El sexy carmesí, intenso como una bailarina a-go-gó. El marrón, que rima bien con todo; o el lavanda, que es uno de los colores más perfumados.




El conflicto llega con los colores mediocres: el gris y el beige. Los radicales: el negro y el blanco. O el más convertido de todos: el color carne… Aquí Nordine, imbuido en los conflictos raciales de los 60, cuestiona: ¿Cuál es el color carne? ¿Cuál es el color debido para la piel? Y concluye que el color correcto para la piel, es el color que es: blanco, negro, café o amarillo. No se deben de establecer similitudes en las diferencias. Pero definitivamente, el color carne siempre será un causante de problemas…



 Los vídeos son  , también, de “artistas” , que hemos encontrados en Youtube, fantásticos ...¿verdad?



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